El amor es estar en el mar, llega como una ola, te atrapa, revuelca y ahoga para después escupirte en la arena áspera y molesta. Entonces, lo único que queda es respirar lo más profundo para recuperar el aire, quitarse el agua y arena de las manos,los ojos y oído para ver un poco más claro el camino a la toalla, el bronceador y la cerveza. Son apenas unos segundos que se tiene para salir, porque la próxima ola está por sorprenderte medio ciego, sordo y manco, para llevarte de nuevo, arrastrarte, revolcarte y ahogarte mucho peor que la vez primera. Algunos nunca salen, y se los lleva el mar en su inmensidad, otros salen por un rato, se toman una cerveza, acostados en la toalla y se cubren de los rayos del sol que lo único que provoca es querer correr hacia al mar a empaparse de amor nuevamente...
lunes, 20 de junio de 2011
martes, 19 de enero de 2010
Buenas noches
Las noches en esta ciudad ausentes de silencio y calma, primas del tiempo que corre como sin remedio y sin alma, parecen apuradas a mostrarme el nuevo día
que presume ser mejor que el anterior.
A veces le pido a la tierra que pare un poco para poder dormir pero las hojas exigen sus rayos, y las horas su derecho a existir. Me sostengo de un momento para tomar aire y tener fuerzas. Entonces me relajo, rompo en llanto, me doy cuenta de que el tiempo pasa mientras suspiro en ese instante. No hay remedio...
el cielo me traiciona si me duermo.
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