El amor es estar en el mar, llega como una ola, te atrapa, revuelca y ahoga para después escupirte en la arena áspera y molesta. Entonces, lo único que queda es respirar lo más profundo para recuperar el aire, quitarse el agua y arena de las manos,los ojos y oído para ver un poco más claro el camino a la toalla, el bronceador y la cerveza. Son apenas unos segundos que se tiene para salir, porque la próxima ola está por sorprenderte medio ciego, sordo y manco, para llevarte de nuevo, arrastrarte, revolcarte y ahogarte mucho peor que la vez primera. Algunos nunca salen, y se los lleva el mar en su inmensidad, otros salen por un rato, se toman una cerveza, acostados en la toalla y se cubren de los rayos del sol que lo único que provoca es querer correr hacia al mar a empaparse de amor nuevamente...
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