martes, 19 de enero de 2010

Buenas noches

Las noches en esta ciudad ausentes de silencio y calma, primas del tiempo que corre como sin remedio y sin alma, parecen apuradas a mostrarme el nuevo día
que presume ser mejor que el anterior.
A veces le pido a la tierra que pare un poco para poder dormir pero las hojas exigen sus rayos, y las horas su derecho a existir. Me sostengo de un momento para tomar aire y tener fuerzas. Entonces me relajo, rompo en llanto, me doy cuenta de que el tiempo pasa mientras suspiro en ese instante. No hay remedio...


el cielo me traiciona si me duermo.

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